


En la segunda mitad del siglo XIX, la realidad argentina tenía tres palabras claves: progreso, inmigración y educación.
La Iglesia vivía nuevos desafíos. A fin de siglo y las fuerzas con las contaba eran escasas, entonces comenzaron a llegar al país congregaciones religiosas, para ocuparse de la educación y de la asistencia a los enfermos en los hospitales. Entre estas familias religiosas, las Hermanas de Caridad Hijas de la Inmaculada, llegaron en 1.893 para hacerse cargo del Hospital Italiano de Buenos Aires, iniciando su misión en Argentina. En 1.898 las hermanas se ocupan del Hospital de Rosario, pero la labor se hace difícil y deben abandonarlo. El Obispo les propuso entonces la fundación de un Colegio, en el entonces apartado y despoblado pueblo de Eloy Palacios. La Superiora Provincial aceptó la propuesta y en el mes de octubre de 1.898, se trasladaron las Hermanas a la pequeña casita anexa a la Parroquia, que constaba de tres pequeñas habitaciones en muy malas condiciones.
Innumerables fueron los trabajos y privaciones que tuvieron que soportar las Hermanas. Para enfrentar los gastos que surgieron recibieron la ayuda del Obispo, el Vicario General, Padre Genaro Silva y el Padre Nicolás Grenón, Cura de la Iglesia matriz.
El 27 de julio de 1.902, con el apoyo del Sr. Nicasio Vila, que donó el terreno y de otros benefactores, se colocó solemnemente la Piedra Fundamental del futuro colegio. Bendijo la piedra y presidió la ceremonia el Obispo Boneo. Asistieron en calidad de padrinos el Sr. Vila y su esposa, como también otros damas y caballeros de la alta sociedad rosarina.
En el mismo año se comenzó la construcción del colegio, para lo cual contribuyeron varios vecinos del pueblo, cada uno según sus posibilidades.
Finalmente en 1903, terminaron los trabajos y comenzaron las clases con las alumnas externas. El Instituto fue aprobado por la Inspección de Escuelas de Rosario.
La ceremonia inaugural tuvo lugar el 11 de octubre. Estaban presentes el gobernador de la provincia, Sr. Freyre y su señora esposa; como padrinos, el Obispo Boneo y numerosas familias, especialmente invitadas. Estaba al frente del colegio como Directora la Hna. María Gabriela Nocetti y como Sercretaria la Hna. María Josefina Miretti.
En 1914, con el ensanche del edificio, se pudo abrir un pupilaje, que fue creciendo año a año.
Durante el transcurso de largos años de sacrificio la obra se fue incrementando y cada vez fue más importante la presencia de la escuela en el barrio.
El 29 de julio de 1.921, siendo Directora la Hna. María Asunción Álvarez, se inauguró la Capilla interna del colegio. Estaban presentes la Superiora General, Madre Filomena Bragonzi y su Vicaria, la Madre Estanislada Tognoni.
En 1.927, siendo Directora la Hna. María Rosa Fernández, el colegio celebró con gozo sus Bodas de Plata. En ese momento el colegio mostraba el notable adelanto tanto en lo que se refiere a la educación como al ensanche y embellecimiento del edificio, que ofrecía las ventajas y comodidades requeridas por la época. Ese mismo año, con motivo de este jubileo se construyó en el patio una gruta con la imagen de la Inmaculada, bendecida por el Vicario General, el día 15 de agosto.
Sigue el correr de los años y en 1.941, siendo superiora la Hna. María del Carmen Jorge, se realizan nuevas ampliaciones y se eleva el mástil junto a la gruta.
Al llegar las Bodas de Oro, el colegio siguió renovándose, gracias a numerosas Hermanas que volcaron lo mejor de sí, para el crecimiento intelectual y espiritual de la comunidad educativa.
Gracias al pujante espíritu emprendedor de la Hna. María Leticia Mancini, se crea, en el año 1.954 la Sección Secundaria, lo constituyó un acontecimiento muy importante para las familias, cuyas hijas pudieron completar sus estudios en el querido establecimiento. Hubo que responder a los nuevos requerimientos, construyendo más aulas, ampliando la portería, reemplazando los parrales por sólidas columnas.
Posteriormente, durante la rectoría de la Hna Corina Donini y la Dirección de la Hna. Susana Bustos, secundada por la Superiora General María Dominga, se concretaron nuevas dependencias: el salón de actos, la cancha de deportes, el laboratorio, etc.
En 1.975 se incorpora como nueva Rectora la Hna. Cecilia Liendo, colaborando también con empeño y entusiasmo con las obras del colegio.
Las Bodas de Diamante, celebradas en 1.977, siendo Superiora la Hna. Dominga Riva, encontraron al colegio con el frente modernizado y un total de 1.380 alumnas. Funcionaban 22 grados de Primaria y 15 cursos de Secundaria, con 2 modalidades: Perito Mercantil y Bachiller con Orientación Docente.
Desde entonces han pasado por nuestro colegio varias hermanas que como siempre han sembrado la semilla del amor a Cristo y a La Inmaculada. Entre ellas podemos mencionar a la Hna. Dominga, Hna. Cecilia, Hna. Elvira, Hna. Gloria, Hna Ángela, Hna. Corina, Hna. María, Hna. María de la Paz, Hna. Luz, Hna. Susana, Hna. Norma, Hna. Dina, Hna.Cleia y la Hna. Cristina.
El colegio sigue creciendo. Se inauguran la nueva capilla, el gimnasio, se reubican la sala de música, de maestras y profesoras y la biblioteca. Se crean las salas de Tecnología, Informática y Catequésis.
En 1.997 se inagura y bendice, en un sector del patio del colegio, una gruta dedicada a la Virgen de Lourdes, quien desde entonces acompaña nuestra tarea.
Ese mismo año, el colegio comienza a acompañar la reforma impulsada por la nueva Ley Federal de Educación, reemplazando la antigua escuela primaria por E.G.B. 1 y E.G.B. 2 y el colegio Secundario por la E.G.B. 3 y el Polimodal.
En 1.998 se conmemoran los 100 años de la llegada de la Madre Eufrasia a Rosario, y para celebrarlo se realiza el primer Té Encuentro, entre las ex alumnas del colegio.
En 1.999 el colegio inicia la formación mixta, de manera progresiva, incorporando varones en Nivel Inicial y Primer año de E.G.B.
El 2 de agosto de 2001 se inician los festejos del centenario del colegio con la entronización de una imágen de María Inmaculada, en el frente del colegio. Ese mismo día se realiza un abrazo simbólico al colegio, en el que participa toda la comunidad educativa.
Actualmente, a 100 años de su fundación, el colegio sigue renovándose bajo el amparo maternal de María Inmaculada y continúa con la formación integral de cada alumno.